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Cómo funciona una consulta médica a distancia, paso a paso

Una buena consulta a distancia no se improvisa. Funciona porque sigue un proceso ordenado que permite al médico llegar a la videoconsulta habiendo leído la documentación y al paciente llegar con las ideas claras y la logística resuelta. Esta página describe ese proceso completo, desde el primer contacto por email hasta la entrega del informe, e incluye lo que conviene preparar, lo que ocurre durante la sesión, lo que se hace después y los límites honestos del canal.

Paso 1. Primer contacto por formulario o email

El proceso empieza con un primer contacto que el paciente envía a través del formulario al pie de las páginas del hub o directamente por email a salamaioseph@gmail.com. En ese primer mensaje conviene incluir cinco cosas concretas: nombre completo, edad, lugar de residencia (país y, si es relevante, ciudad), un resumen breve de la situación clínica (motivo principal de la consulta en cuatro o cinco líneas, sin necesidad de detallar toda la historia) y la disponibilidad horaria aproximada para una videoconsulta. No hace falta llegar con el caso ordenado: lo importante es que la información mínima esté ahí para empezar.

Desde la consulta se responde en los días siguientes con tres cosas: confirmación de que el caso encaja bien en formato a distancia (a veces no encaja, y se dice abiertamente), petición de la documentación que conviene aportar y propuesta de huecos para la videoconsulta teniendo en cuenta la zona horaria del paciente.

Paso 2. Envío de documentación

Antes de la videoconsulta, el paciente envía por email, en PDF, la documentación clínica que tenga a mano. La lista habitual incluye: informes psiquiátricos anteriores con diagnósticos y fechas, lista detallada de medicación actual y pasada (nombre comercial o principio activo, dosis, duración, motivo del cambio cuando se conoce), analíticas recientes (hemograma, bioquímica básica, perfil tiroideo, perfil hepático, vitamina B12, vitamina D, hormonas según el caso), pruebas de imagen relevantes (resonancia, TAC, electroencefalograma), informes de psicología clínica, partes de baja o resoluciones administrativas si los hay, informes de otros especialistas (neurología, endocrinología, medicina interna, reumatología) que se relacionen con el cuadro. No hace falta tenerlo todo: se trabaja con lo que el paciente disponga. Lo que sí importa es enviar la documentación con al menos dos días de antelación para que el médico pueda leerla con calma antes de la cita.

La documentación se envía siempre por email cifrado o por canales que el paciente considere seguros. No se utilizan canales no cifrados (WhatsApp, Telegram, FaceTime) para enviar documentación clínica. Si el paciente lo prefiere, se le proporciona acceso a un sistema de envío seguro alternativo.

Paso 3. Confirmación de cita y aspectos prácticos

Una vez fijada la cita, el paciente recibe el enlace a la sala de videoconferencia, la confirmación del horario en su zona horaria y los datos para el pago. La consulta cuesta 100 €. El pago se realiza en efectivo o con Visa o Mastercard cuando el paciente acude presencialmente, y mediante transferencia bancaria cuando el paciente reside en el extranjero. No se acepta Bizum (no se acepta). Si se va a solicitar informe escrito, se presupuesta aparte antes de la consulta, no después: el paciente debe saber el coste antes de decidir.

El día anterior a la videoconsulta conviene revisar tres cosas: que la cámara y el micrófono del dispositivo funcionan, que hay conexión a internet estable, que hay un espacio tranquilo donde el paciente pueda hablar sin interrupciones durante una hora. Si todo está en orden, no hay sobresaltos el día de la cita.

Paso 4. La videoconsulta, minuto a minuto

La videoconsulta dura alrededor de cincuenta minutos y sigue una estructura previsible. Los primeros cinco minutos se dedican a saludar, comprobar que la conexión va bien y confirmar el motivo de la consulta. Los siguientes veinte se dedican al relato del paciente: que cuente con sus palabras desde cuándo, cómo empezó, qué ha probado, qué ha funcionado y qué no, qué le preocupa más hoy. El médico interrumpe poco en este bloque: deja al paciente desplegar su narración. Los siguientes quince minutos son para las preguntas dirigidas: anamnesis psiquiátrica detallada (antecedentes familiares, personales, médicos, psiquiátricos), exploración del estado mental hasta donde permite el vídeo, valoración de riesgo, contexto social y familiar. Los últimos diez minutos se dedican a la devolución: el médico comparte su impresión clínica, las dudas razonables, las opciones de tratamiento, las pruebas o derivaciones que recomienda y el plan a seguir. Si queda tiempo, el paciente puede hacer las preguntas que tenga; si no queda, se cierra con un correo posterior.

Paso 5. Después de la videoconsulta

Hay dos vías posibles según lo que se haya acordado. Vía A: plan verbal, sin informe escrito. Es una opción válida y muchas veces suficiente para una consulta puntual de orientación. El paciente sale con las ideas claras, sabe qué hacer y a quién acudir. Vía B: informe clínico escrito, basado en la documentación y la entrevista. Se redacta en los días siguientes (entre cinco y diez días según volumen y agenda) y se entrega al paciente por email cifrado en formato PDF. El informe se redacta en español. Si el paciente lo necesita en otro idioma para uso oficial, puede recurrir a un traductor jurado; para uso clínico habitual el informe en español es comprensible para los médicos europeos con apoyo de traducción.

Paso 6. Seguimiento posterior, si procede

Hay tres posibilidades de continuidad. Primera, consulta puntual cerrada: la consulta a distancia se ha hecho con un objetivo concreto (segunda opinión, valoración documental, orientación) y se cierra ahí. Segunda, seguimiento puntual por videoconsulta: el paciente vuelve a contactar cuando lo necesite, sin un calendario preestablecido. Tercera, seguimiento programado: para algunos cuadros (depresiones crónicas estables, ajustes finos de tratamiento, acompañamiento de cuadros psicosomáticos) se acuerdan videoconsultas con cierta periodicidad. La modalidad se decide caso a caso. Para residentes en España conviene combinar consulta presencial puntual y seguimiento mixto; para residentes en el extranjero, seguimiento por videoconsulta dentro de los límites legales de prescripción.

Qué se puede hacer en este proceso y qué no

Conviene repetirlo: a distancia se puede realizar anamnesis completa, valorar documentación, emitir segunda opinión médica, hacer seguimiento de paciente estable, orientar sobre pruebas y derivaciones, redactar informes basados en la documentación y la entrevista. A distancia no se puede explorar físicamente al paciente, atender urgencia psiquiátrica aguda, abrir prescripción farmacológica a residente en España (la legislación exige presencialidad inicial salvo continuidad asistencial regulada), emitir baja laboral, firmar parte oficial de incapacidad temporal. Si en algún momento del proceso aparece algo que requiere recurso presencial, se dice abiertamente y se orienta al paciente hacia ese recurso.

Urgencias. Si en este momento se encuentra en crisis psiquiátrica, con ideas activas de hacerse daño o en una situación de riesgo, no espere a una cita. Llame al servicio de emergencias de su país (112 en España y UE, 911 en EE. UU. y Canadá, 999 en Reino Unido) o acuda al servicio de urgencias hospitalario más cercano. En España la línea 024 de atención a la conducta suicida está disponible 24 horas.

Confidencialidad en cada paso

Cada paso del proceso está protegido por el secreto médico. El primer contacto, la documentación aportada, la videoconsulta y el informe se tratan con la misma confidencialidad que en una consulta presencial. El médico está colegiado en España (Colegio Oficial de Médicos de Málaga, nº 292904118) y se rige por la deontología médica española y por el RGPD. La documentación se conserva el tiempo legal preceptivo bajo las medidas de seguridad exigidas. La videoconsulta no se graba sin consentimiento expreso del paciente. Ningún tercero accede a la información sin orden judicial.

Idioma, zona horaria y plataforma

El idioma de trabajo es el español, con flexibilidad para variantes latinoamericanas. El horario es de lunes a jueves de 16:00 a 20:00 hora española peninsular, con ajuste para zonas horarias americanas dentro de ese rango. La plataforma de videoconferencia es confidencial. No se utilizan canales no cifrados para el acto médico.

Por qué un Doctor en Psiquiatría con 40 años y formación en Atención Primaria

Una consulta a distancia con calidad clínica equiparable a la presencial exige un médico con oficio. El Dr. Joseph Salama es Médico licenciado por la Universidad de Cádiz, Doctor en Psiquiatría por la Universidad de Málaga, Médico de Atención Primaria en activo del Servicio Andaluz de Salud, perito en valoración del daño corporal desde 1999 por el Instituto de Ciencias Médicas y Jurídicas de Granada, y médico privado en Torremolinos con cuarenta años de oficio. Esa triple condición —Atención Primaria, Doctor en Psiquiatría y peritaje— le permite trabajar bien a distancia en los casos en los que la documentación y la entrevista son lo central. Su número de colegiado es 292904118.

Dr. Joseph Salama, Doctor en Psiquiatría

La consulta a distancia funciona si el proceso está bien ordenado: primer contacto claro, documentación leída antes, videoconsulta con tiempo, devolución honesta, informe si hace falta. Cuando todo eso está en su sitio, el canal vídeo no es un obstáculo.

Dr. Joseph Salama, Doctor en Psiquiatría

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo pasa entre el primer contacto y la videoconsulta?

Habitualmente entre una y dos semanas, antes si hay una razón que lo justifique y si la documentación está disponible.

¿Y si no tengo documentación previa?

Se puede hacer la consulta igualmente. La consulta sin documentación previa se parece más a una primera consulta convencional que a una segunda opinión, pero es perfectamente viable.

¿Qué pasa si me pongo peor entre cita y cita?

Si es urgencia, recurso local (112, 911, 999, urgencias hospitalarias). Si no es urgencia, contactar por email para reorganizar.

¿Puedo cancelar o cambiar la cita?

Sí, con un aviso razonable. La cancelación sin aviso suficiente puede implicar el cobro de la consulta.

¿Cuál es el precio?

100 € la videoconsulta. Informe escrito presupuestado aparte. Efectivo, Visa o Mastercard presencial, transferencia bancaria para extranjero. No se acepta Bizum (no se acepta).

Iniciar el proceso de consulta a distancia

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Un proceso claro, paso a paso

Si quiere iniciar una consulta a distancia, escríbanos y le explicamos cómo funciona para su caso.

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