Informe médico deportivo: aptitud para práctica deportiva
Cómo plantear, con criterio clínico y sin promesas, un informe de aptitud para una práctica deportiva federada, no federada o de iniciación, especialmente cuando entran en juego un cuadro mental o psicosomático, una medicación crónica o una duda razonable sobre el riesgo.
Para qué se pide un informe médico deportivo
El informe médico deportivo es un documento sencillo en apariencia pero con muchas variantes en la práctica. Se pide para inscribirse en una federación, para participar en una carrera popular o en una prueba con exigencia mínima de calidad sanitaria (un maratón, un triatlón, una travesía), para incorporarse a un gimnasio que lo solicita en función de la edad o de los antecedentes, para entrar en la categoría benjamín o alevín de un club de fútbol, baloncesto o pádel, para la natación de competición, para artes marciales con contacto, para deportes considerados de riesgo (escalada, espeleología, paracaidismo, submarinismo) o sencillamente para volver a practicar deporte después de una enfermedad importante.
Detrás de cada uno de estos supuestos hay una pregunta distinta. No es lo mismo certificar que un niño de ocho años puede jugar al fútbol que confirmar que un adulto con un infarto reciente puede volver a correr maratones, o que una mujer en tratamiento por un trastorno alimentario puede retomar el atletismo competitivo. En todos los casos lo que el informe debe decir es claro: esta persona, con su estado clínico actual y su tratamiento actual, puede practicar este deporte concreto con estas precauciones. Lo que el informe no debe decir es: "está sana".
Marco administrativo: federaciones, eventos y centros
En España la Ley 10/1990 del Deporte y, sobre todo, los reglamentos específicos de cada federación regulan cuándo se exige un reconocimiento médico previo. Algunas federaciones tienen reconocimientos propios obligatorios (ciclismo profesional, atletismo de alto nivel) y solo aceptan documentos firmados por especialistas en medicina del deporte. Otras admiten un informe descriptivo de un médico colegiado en el que conste la aptitud para la modalidad correspondiente. Los eventos no federados (carreras populares, travesías, retos solidarios) suelen pedir un certificado o un informe descriptivo con validez de tres a seis meses. Los gimnasios y clubs privados varían: algunos lo piden a partir de los 40 años, otros a partir del primer signo cardiovascular detectado en un test de incorporación.
La información anterior es orientativa: la regla exacta corresponde al reglamento de la federación o al pliego del evento, y conviene leerlo antes de pedir nada. Para deportes con normativa internacional (FINA en natación, FIFA en fútbol) los criterios pueden ser más estrictos que los nacionales.
Qué debe contener un informe médico deportivo útil
Un informe deportivo bien hecho incluye: identificación del paciente, identificación del médico con colegiación y forma de contacto, fecha de emisión, antecedentes relevantes, enfermedad o enfermedades actuales con su grado de control, medicación habitual, contraindicaciones absolutas para la actividad propuesta (si las hay), contraindicaciones relativas con sus matices (intensidad máxima, frecuencia cardíaca de seguridad, signos de alarma que obliguen a detenerse), recomendaciones específicas (hidratación, calentamiento prolongado, evitación del frío extremo, uso de protectores), y una conclusión de aptitud clara: apto, apto con limitaciones, apto con seguimiento, no apto. Si la conclusión es "no apto", debe motivarse: una recomendación responsable explica por qué.
La validez típica es de seis meses a un año, salvo que la federación exija menor plazo. En menores se recomienda revisión anual con cambios de talla y de etapa madurativa.
Documentación útil que aporte el paciente
Para una consulta de aptitud deportiva conviene traer: historia clínica reciente, último analítico, último electrocardiograma si tiene antecedente cardiovascular, último informe del especialista que le sigue (cardiólogo, traumatólogo, neumólogo, endocrino, Doctor en Psiquiatría), listado de medicación habitual, reglamento o impreso de la federación o del evento, descripción honesta de la modalidad y volumen de entrenamiento que pretende realizar. Si el deportista es menor, los padres deben aportar cartilla de vacunación e informe del pediatra.
Informe descriptivo o pericial
En este servicio el documento típico es un informe descriptivo de aptitud, no un informe pericial. La situación pericial se reserva a casos en los que la aptitud está discutida (un seguro deportivo que ha rechazado un siniestro alegando que el deportista no debió competir, o una federación que ha sancionado a un club por permitir competir a un jugador con cuadro previo). En esos supuestos sí puede emitirse un informe pericial específico, distinto del de aptitud previa.
Qué aporta el Dr. Salama
El Dr. Joseph Salama es médico con más de 40 años de experiencia, Doctor en Psiquiatría por la Universidad de Málaga, Médico de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud y experto en valoración del daño corporal desde 1999. Esa formación le permite emitir informes de aptitud deportiva con criterio sólido cuando hay un componente psíquico o psicosomático: paciente con trastorno alimentario que retoma deporte de resistencia, deportista con ansiedad o ataques de pánico que necesita un informe para volver a competición, persona en tratamiento con psicofármacos que pretende practicar deportes de riesgo, paciente con somatización que necesita orientación honesta sobre intensidad razonable, deportista en duelo o post-traumático que valora reincorporarse.
También para reconocimientos generales en deportistas amateurs sin patología compleja, donde el valor del informe está precisamente en escuchar bien, explorar con calma y poner por escrito un juicio honesto.
Limitaciones: lo que no se emite desde aquí
No se emiten desde esta consulta informes de aptitud para deportes de alto rendimiento que exigen específicamente la firma de un médico especialista en medicina del deporte: ciclismo profesional, atletismo federado de élite, fútbol profesional. Tampoco informes de aptitud cardiológica tras un evento coronario reciente, que corresponden al cardiólogo; ni informes de aptitud traumatológica tras una cirugía mayor, que corresponden al traumatólogo. En esos casos el Dr. Salama lo dice desde el primer contacto y orienta al especialista que corresponde, sin cobrar consulta por un informe que no debe firmar.
Preguntas frecuentes
¿Pueden garantizarme un informe de "apto"?
No. Se ofrece una valoración médica independiente basada en historia clínica y exploración. Si la valoración es favorable, se emite el informe correspondiente. Si no lo es, se explica por qué y qué pasos podrían cambiar la conclusión (ajuste de medicación, periodo de readaptación, revisión por especialista).
¿Cuánto cuesta?
La consulta cuesta 100 €, en efectivo, Visa o Mastercard. No se acepta Bizum (no se acepta).
¿Sirve para una federación cualquiera?
Sirve para las federaciones y eventos que admiten informe descriptivo de médico colegiado. Las que exigen específicamente medicina del deporte de élite tienen su propio circuito.
¿Sirve para un menor de edad?
Sí, en muchos casos. Es preferible la presencia de un progenitor o tutor en la consulta y el informe debe estar firmado entendiendo el contexto madurativo del menor.
¿Lo puedo hacer a distancia?
En casos sencillos sí. Cuando hay patología relevante o el deporte es de riesgo, se prefiere consulta presencial con exploración.
Plantee el caso
Apto, apto con limitaciones, no apto: cualquiera de las tres conclusiones es legítima si está bien fundamentada
Cuéntenos qué deporte y qué le piden, y le orientaremos sobre el informe más adecuado.
Plantear el casoCómo es la primera consulta y qué documentación conviene traer
La primera consulta se dedica a reconstruir su historia clínica completa, no a ponerle una etiqueta rápida. El Dr. Salama dedica el tiempo que haga falta para entender desde cuándo aparece el cuadro, qué lo agrava o lo alivia, qué tratamientos se han probado y qué ha cambiado en su vida en torno al inicio de los síntomas. Esa reconstrucción, hecha con calma, suele aportar más información clínica que cualquier prueba aislada y orienta el plan de seguimiento posterior. Si el caso requiere derivación a un especialista concreto —neurología, endocrinología, ginecología, traumatología, salud mental pública— se le dirá con claridad en la propia consulta y se le orientará sobre cómo dar ese paso.
Para aprovechar mejor la visita conviene aportar la documentación clínica de que disponga: informes de especialistas anteriores aunque sean antiguos, analíticas y pruebas de imagen recientes, la lista completa de su medicación actual con las dosis, y cualquier informe psicológico, neurológico o psiquiátrico que tenga. Si la consulta tiene una vertiente pericial —baja laboral, valoración de incapacidad, reclamación a mutua o aseguradora, procedimiento del INSS— aporte también los partes de baja, las resoluciones administrativas si existen y la descripción del puesto de trabajo. Esa documentación se devuelve siempre al paciente al finalizar.
Cuándo conviene una valoración médica más allá del seguimiento habitual
Hay momentos en los que un cuadro deja de ser un episodio aislado y empieza a condicionar la vida diaria: pérdida sostenida del sueño, deterioro del rendimiento laboral o académico, abandono de actividades que antes producían satisfacción, irritabilidad continua, aparición de pensamientos negativos persistentes o agravamiento de síntomas físicos sin explicación orgánica clara. Cuando se identifica alguno de estos cambios y se mantiene varias semanas, conviene una valoración médica que ordene el cuadro y descarte causas tratables.
En consulta se valoran tres niveles complementarios: el diagnóstico —qué está ocurriendo y cómo se llama clínicamente—, el seguimiento —cómo evoluciona en el tiempo y qué requiere reajustes— y la repercusión funcional —cómo afecta al trabajo, a la familia y a la autonomía—. Esa repercusión funcional es la que decide si conviene un informe médico, si procede plantear una baja laboral o si el caso entra dentro de un peritaje médico en sentido estricto.
Consulta presencial o a distancia: cuándo cada una
La consulta se ofrece en dos modalidades complementarias. La presencial, en C/ Maestro Solano nº 2, Local nº 9 de Torremolinos, es de elección cuando hace falta exploración física o cuando el paciente prefiere el contacto directo. La consulta a distancia —por videoconsulta o por estudio de la documentación clínica enviada por email— está pensada para pacientes que viven fuera de la zona, residen en el extranjero o tienen dificultades de desplazamiento; en muchos cuadros funciona perfectamente porque la entrevista clínica detallada y la revisión documental son la parte central del trabajo.
El precio de la primera consulta es de 100 €. El pago se realiza en efectivo, con tarjeta Visa o Mastercard; no se acepta Bizum. Para pacientes internacionales se acuerda la modalidad de pago al confirmar la cita. Los datos de contacto son: teléfono 952 374 171, correo electrónico salamaioseph@gmail.com, en horario de lunes a jueves de 16:00 a 20:00. Puede pedir cita por teléfono o a través del formulario de esta página.
Qué aporta una mirada con más de cuarenta años de medicina
El Dr. Joseph Salama es Médico y Doctor en Psiquiatría por la Universidad de Málaga, con la calificación cum laude por una tesis sobre las actitudes en la vejez. Compagina su labor como Médico de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud con la consulta privada, y es experto en valoración de daño corporal e incapacidades médicas por el Instituto de Ciencias Médicas y Jurídicas de Granada desde 1999. Esa combinación —medicina general, salud mental y valoración pericial— permite mirar un caso entero, no solo el último análisis.